domingo, 15 de abril de 2012

Mamá, ¡quiero ser viejo!


   


Mamá, ¡quiero ser viejo! es un artículo de Miguel Ángel Santos Guerra que escribe cuando, tras una conferencia, una madre le dice que su hijo de 10 años le ha dicho esto:
- Mamá, quiero ser viejo.
- ¿Por qué, hijo?, le preguntó ella, sorprendida y preocupada.
- Porque no quiero ir a la escuela.
Este artículo me ha llamado la atención porque hace unos meses me contaron algo parecido. En este caso, era un niño de 9 años que tuvo esta conversación con sus padres:
-Hijo, ¿tú qué quieres ser de mayor?
-¿Yo? Jubilado e inmortal
   Estos dos niños tienen en común el hecho de que asistir a la escuela no les proporciona ningún atractivo, más bien todo lo contrario, un castigo. Recuerdo cuando yo era pequeña y las vacaciones se me hacían eternas, solo quería ir a la escuela a aprender y a estar con mis amigos, hasta que en segundo de primaria me di cuenta de que ya siempre hacíamos lo mismo, dábamos sumas, restas, leíamos, recortábamos; y al día siguiente otra vez igual. Asistir a la escuela se ha convertido en una obligación, un “trabajo” como dicen los padres, “tu trabajo es estudiar”, cuando estudiar no nos tendría que suponer ningún esfuerzo ni ningún trabajo desagradable, como es la connotación de esta frase.
Cuando normalmente un niño te dice que quiere ser médico, veterinario, futbolista, etc. este niño quería ser jubilado, y quería serlo porque él veía que su abuelo no tenía problemas de trabajo como sus padres, ni tenía que preocuparse por aprobar un examen o por tener todos los deberes hechos al día siguiente. Lo de inmortal…bueno, para él estar todo el día jugando a la consola, viendo la tele o jugando con sus hermanos era lo suficientemente satisfactorio como para hacerlo de por vida, como no lo era aprender en la escuela.
    Tenemos que hacer que asistir a la escuela sea algo que guste a los niños, que vayan a pasarlo bien y que vean que aprender también es divertido. El problema viene ahora, cuando en sus casas escuchan que estudiar ya no sirve de nada, que no te asegura un buen futuro, a veces, ni siquiera un trabajo. Si a estos comentarios les unimos que la escuela no es algo que atraiga, cada vez serán más los niños que piensen en para qué sirve estudiar. Y como siempre vamos por el camino fácil, ser jubilado es lo más apropiado, te aseguras no tener que hacer nada que te disguste en todo el día y tener una pensión con la que comer.
   Así que, cambiemos la escuela para que no tengamos que oír más estas respuestas, para que nos digan que quieren ir a la escuela, aprender, trabajar y esperar a la jubilación a su debido tiempo. 








Webgrafia: SANTOS GUERRA, Miguel Angel (2010). Mama, quiero ser viejo. En http://blogs.opinionmalaga.com/eladarve/2010/03/20/mama-quiero-ser-viejo/

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