sábado, 29 de noviembre de 2014
¿Cómo corregimos?
¿Cuando evaluamos una actividad somos demasiado exigentes, indulgentes o lo necesario? A nivel personal a penas he tenido unas pocas ocasiones en las que evaluar alumnos pero creo que mi balanza se inclina al lado de los indulgentes. En parte, porque con niños pequeños no podemos ser demasiado exigentes. Debemos tener en cuenta su esfuerzo y todo el proceso y mejora que llevan a cabo y no solo el resultado de un exámen, que al fin y al cabo es solo una hora de trabajo frente a todas las que hemos invertido en la enseñanza de la unidad.
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